Antecedentes

A raíz de varios accidentes industriales ocurridos tanto en países altamente industrializados como en países en vías de industrialización, a finales de 1.986, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) decidió iniciar la formulación de un Plan que contuviera medidas concretas que podrían ayudar a los gobiernos y, en especial a los países en vías en desarrollo, para minimizar los impactos negativos de los accidentes y emergencias tecnológicas.

Es así como el PNUMA en cooperación con la Asociación de la Industria Química y el Consejo Europeo de las Federaciones de la Industria Química, desarrolló la metodología APELL (Awareness and Preparedness for Emergencies at Local Level), con el propósito de diseñar planes de respuesta, en caso de accidentes que pongan en peligro las vidas, las propiedades y el medio ambiente.

Actualmente, se sabe que todo desastre, cualquiera que sea su causa tiene un impacto sobre el medio ambiente. Los expertos en Seguridad Industrial tienen la filosofía de que todos los accidentes industriales pueden prevenirse, sin embargo son lo suficientemente realistas para preparar planes de respuesta en caso de que ocurrieran.

Aunque es posible circunscribir la mayoría de accidentes industriales a la planta misma, hay casos en que el impacto rebasa sus límites y afecta las zonas aledañas. La extensión de los daños depende, en gran medida, de las acciones que emprendan los primeros socorristas dentro de las instalaciones y en la comunidad que las rodea.

Una respuesta adecuada ante estas situaciones, requiere acciones coordinadas por parte de los individuos y las instituciones d la comunidad local. Esto, sólo es posible si la comunidad esta bien informada y ha sido capacitada para reconocer cuales son los peligros posibles y la necesidad de una preparación mutua para afrontar consecuencias.

La finalidad de este programa es aumentar la concientización de los habitantes de la comunidad acerca de los riesgos que puedan existir y de ayudar a prepararse ante la eventualidad de emergencias tecnológicas.

En las últimas décadas la seguridad industrial se ha constituido en una exigencia inminente, razón por la cual, a nivel mundial, se han desarrollado tendencias para contrarrestar y minimizar las consecuencias adversas que se puedan presentar, proporcionando herramientas, métodos y técnicas para identificar evaluar y controlar los riesgos. Asimismo la legislación sobre el tema se ha implementado, precisamente con este fin.

La progresiva industrialización ha creado la necesidad de que la filosofía y las técnicas de seguridad sean ampliamente divulgadas y utilizadas para evitar, no solamente, accidentes en la industria, sino también para salvaguardar nuestros bienes, el medio ambiente y la comunidad en general, logrando un desarrollo sostenible.

Desde años atrás la industria química se ha venido preocupando e interesando por mejorar su enfoque y sus acciones a favor de la seguridad y el medio ambiente y una muestra de ello son las acciones y esfuerzos permanentes que realizan con el ánimo de eliminar los riesgos o reducirlos en su magnitud y probabilidad de ocurrencia.

Otra muestra de ello es la participación y apoyo a procesos claros de prevención y respuesta a emergencias, como es el caso del Proceso APELL.

La Dirección General de Prevención y Atención y Desastres – hoy Dirección General para la Gestión del Riesgo de Desastres, conjuntamente con el Consejo Colombiano de Seguridad promueven en el MANUAL PARA LA ELABORACIÓN DE PLANES EMPRESARIALES DE EMERGENCIA Y CONTINGENCIAS Y SU INTEGRACIÓN CON EL SISTEMA NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN Y ATENCIÓN DE DESASTRES, la adopción de la metodología APELL, como una estrategia que permite unir los esfuerzos entre la empresa, el gobierno y la comunidad.

Y esto es precisamente lo que venimos haciendo en nuestra ciudad, desde el año 1990, desde que por iniciativa de la industria química se implemento y adopto esta filosofía.

Como Puerta de Oro de Colombia, fue por Barranquilla por donde entro el Proceso APELL a nuestro país y hoy orgullosamente nuestra experiencia es un ejemplo reconocido a nivel mundial.